Hace tanto calor, que quisieras deshacerte como uno de esos helados que ves lamer al niño que se sienta en la plaza.
Las expectativas la mitad de las veces no se cumplen, y la magia puede convertirse en un juego no recíproco de empeñarse en mirar al otro bajo lentes de cristal. Nadie es vulgar si se aprende a ver con otros ojos. Entonces haces un crucigrama con las señales, los restos de polvo de hada que algún incauto olvidó, y pones de tu parte puñaladas de imaginación y de buenos deseos. La mezcla final debería ser una bomba, pero el resultado suele parecerse más a un muñequito desdibujado que sólo existe en el linde donde empieza tu esperanza. Quizá sea un problema de fe. Quizá llevamos tanto tiempo jugando al escondite que se nos ha olvidado dónde empezamos a contar.
Hoy me iré de paseo con el muñequito, le compraré una horchata, y cuando me aburra de sus deseos de cartón, lo guardaré en el bolsillo trasero. Tal vez le ocurre como a Peter Pan, ha perdido su sombra.
sábado, julio 15, 2006
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6 comentarios:
Envidio tus paseos por esa isla, mitad tuya y mitad real
he pasado por aquí varias veces... he leído esta maravilla de texto una y otra vez, pero me iba sin decir nada...
la verdad, es que no sé que escribir, cielo...
con este calor sólo tengo ganas de bañarme vestida en la playa, de noche, y bailar agarradita en la orilla, con alguien que me cante en inglés al oído...
ayyyy Clarita, tiempos raros... yo también he perdido hasta mi sombra.
Mil besos
Niños:
Gracias por venir a verme. Hago escapadas cortitas, de vez en cuando a algún ciber sin aire acondicionado. El calor se ha adueñado de nosotros, pero por lo menos estoy de vacaciones ;)
Besos!!!
Lee City, de Baricco. Creo que cuando lo escribió estaba pensando en ti.
Yo opino que es algo así también y es cierto eso de que nadie es vulgar viendo con esos otros ojos, nadie es vulgar, ni feo.
Y no pases mucha calor en esa isla ;)
Besos, guapeta.
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