miércoles, agosto 23, 2006

El verano sigue, o casi termina sobre el tapiz. Y nosotros vamos perdiendo pie en esta isla, ballena varada de lo intacto. Y vamos perdiendo aire, y piel de tantas pieles que recubren la duda. Y perdemos, siempre perdemos, para ganar lo que no conlleve victoria. Y nos tumbamos sobre nosotros, la tripa junto a la boca, las manos en el cielo, y una pausa de instantes difícil de digerir. Mañana tal vez despierte siendo otra, y pueda decir bien alto, que llevo en la nuca un espejismo.

Mientras tanto, respiro de azules, y hago recuento de quien no quiero ser.

¿Podría haber sido tan fácil como aquello de mamá quiero ser artista?

3 comentarios:

Lydia dijo...

Es algo que sigo preguntándome a menudo. Preparaba algo sobre ello. En ocasiones la duda es hermosa y te llena la barriga de ilusiones.

Show must go on dijo...

No me desanimes, jooooooo. No estoy dispuesto a perder siempre, no mientras quede la brisa de las borracheras que acaban al alba, y las cosquillitas cómplices que dejan intuir un buen día. O me animan a crearlo.

Cuidate mucho y besos

Carmen dijo...

tarko tiene razón, que será de nosotros en septiembre, cielo??

ayyy yo no traigo buenas energías, y para colmo segurito que dejo el rastro de virus de mi gripe!!! ;-(

Mil besos chata, a ver si a la próxima alborotamos de alegría juntas.