lunes, septiembre 18, 2006
Delirios
Me muero de sueño, y no puedo-no debo dormir. Valle-Inclán me ronda, pero más que esperpento empieza a tener textura de pesadilla. Un poco como ese Onetti que me desvela al filo de las navajas. Ni sé qué digo, ni me importa, sólo ese estado apátrida, en el que la literatura y la vida se dan el beso más obsceno, un poco trágico, un mucho como ese payaso descolorido que mira con ojos de chiste negro detrás del cristal de la juguetería. Ni sé qué digo, ni me importa, miento, me importa, y mucho, porque es a estas horas imposibles, cuando ya no queda rastro de lucidez al final del trago, cuando más me gusta escribir. Es como dejarse la piel, tiras y tiras de piel, sin un concepto claro, sin más abstracción que la desnudez. Que el delirio. Y juntar mariposas de tiempo, que funden el instinto con los ojos abiertos, tal vez más abiertos que nunca, a base de apuntalar pestañas. Valle-Inclán me ronda, y empiezan a darme miedo los espejos del callejón del gato. Espejo-esperpento-caricatura-realidad. ¿Soy más real que mi reflejo?. ¿Es ella tan Ella, o lo es más cuando dobla sus facciones hacia esa mueca de museo?.Me pesa la cabeza como si ella sola pudiera dirigir el mundo, no hay cuerpo, no hay necesidades, sólo cabeza, cabeza, cabeza, y sigo escribiendo, juntando hilera a hilera, un collar de nombres y de fechas. No sé que dicen, no me importa. La lógica vendrá mañana. Y esta incoherencia-coherente, porque es tan parecida a llegar al final de la escalera, a asomarse al desván oculto, al desván absurdo, donde guardamos colecciones de imposbiles. Fotografías amarillentas que ya no tienen sentido, y una muñeca que supo historias de ojos turquesa, una carta sin remite, el vestido de boda de esa que no eres, ni serás tú. Delirios. Valle-Inclán me ronda, y pienso en la piel morena de la certeza, con esos dientes apretados como de niña aplicada y sabelotodo, que finge, que enumerar la lista de los reyes godos tiene algo que ver con estar vivo...
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8 comentarios:
Clara como el espejo, clara.
Clara como una diamanta, rara.
Como una elefanta preñada, Clara.
Claro, que deberíamos salir por algún sitio, claro.
Este es es sitio, Clara.
"La vida debe estar en otra parte..." (y otro lugar??)
Chungo, pero cuando se transciende el estado de lucidez mental, la vida es más vida y una más una, no??
Suerte, besos y mucho mimitos, preciosa mía!!
Hola Clara,
te agradezco mucho tu visita a mi blog.
Creo comprender lo que dices y si con Valle-Inclán andas metida... ojo, que era pendenciero y en uno de sus trances perdió un brazo.
Si andas metida en estudios, no te desesperes mujer jejeje. Ya sabes eso de "saber es lo que queda después de haber olvidado lo aprendido".
Me alegro mucho haberte encontrado y aquí me tendrás.
Un beso.
My house, her casttle.
Ma ville, le plus beau parq.
Tu comment, mi post.
Touché...
Me has pillao, bacalao ;)
Y es entre el delirio, el sueño y la realidad que la escritura automatica de los surrealistas aparece...nunca he sido capaz de escribir tan bien...me saco el sombrero..felicidades,
Gris
Genial. Me encanta. Me encantas. Y este texto hermano del mío, benditos horarios estos sin sentido y mágicos. Esperpentos? Nada más real.
Besos mil.
Qué genial, sí.
Un beso
A: :)
Clara:
te quiero.
Susy:
me ha encantado la cita. Algo de eso hay, sí. Besos.
golfo:
mi post, tu comentario, y viceversa.
gris: joder, pues gracias. Que cumplidos de esos no se oyen cada día jajajaja.
dsd: tú me encantas más, seguro.
mad: :)
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