Quien sepa algo del amor
que lo diga
o calle para siempre.
Porque en esta ciudad
a donde llegan aquellos
sin más equipaje que la duda
y un sombrero
repleto de espejismos,
no existe otro idioma
que el de aferrarse
al cuerpo abierto de los edificios
buscando entre las caderas
un intercambio agónico
para no desdibujarse
a la salida del sol.
martes, octubre 31, 2006
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6 comentarios:
Gracias, lo pondré en mi equipaje escaso, entre dudas y brumas. Me lo adjudico, y admito que del amor, más que saber, siento, y que, de momento, me aferro a la tierra entre mis propias caderas, mientras busco sueños y me choco contra espejos donde, a veces, las escenas las representa mi reflejo.
Adoro este poema, visionaria.
Saber lo que se dice saber... no se si alguien alguna vez realmente supo. Sólo puedo reconocer qué se siente y qué se hace en su nombre, qué se gana y qué se pierde.
Pero me han entrado dudas respecto a si debería o no callar para siempre. Supongo que todos buscamos algo a lo que aferrarnos para no desaparecer entre la nada, y mientras haya esperanza, no estará todo perdido.
Preciosas letras :-)
Clara:
¡¡¡Visionaria me dice!!! entre lo de sabia, y ahora visionaria, voy a tener que casarme contigo jaja. Por cierto, anoche fue muy bien ;)
Me gusta la idea de una escena representando nuestro reflejo.
Alice:
Tal vez deberíamos callarnos todos alguna vez que otra. Pero sí, sin duda, es una cuestión de esperanza.
Mua
Guarri, sí, fue una buena noche.
Te quiero, guapa.
Yo soy de las que callan pues, jajaj
Desde el otro lado, o Al otro lado? muy chulo el blog, y lo que escribes me parece genial, un Gallifante para ti... besos..
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